Cabrera, capítulo 4
Cabrera, Agosto de 1939. —Son de los franceses de Bailén. Arnedo pronunció esas palabras en un susurro respetuoso; en el mismo tono que se emplearía en un camposanto.
Escribiendo aquí desde el 24 de septiembre de 2026
Cabrera, Agosto de 1939. —Son de los franceses de Bailén. Arnedo pronunció esas palabras en un susurro respetuoso; en el mismo tono que se emplearía en un camposanto.